Y la razón es es muy sencilla, todos los Primeros de Septiembre parte el expreso de Hogwarts desde el andén 9 & 3/4 con los nuevos estudiantes de Hogwarts y el hecho de no estar montado en ese tren, para luego montarme en las canoas, llegar al castillo, ponerme el sombrero seleccionador y que me envien a Ravenclaw o Slytherin; me deprime.
Estoy cansado ya de esperar mi lechuza con mi carta de aceptación, estoy cansado ya de ser feliz solo mientras mi cara está escondida atrás de un libro de Harry Potter, estoy cansado ya de imaginarme que los Sapitos son Ranas de Chocolates y de este sentimiento de des-pertenencia de este mundo no-mágico.


