Esta vez no vengo a criticar ninguna película, ni libro, ni voy a hablar de Harry Potter y mucho menos a escribir contra algún estereotipo cliché que está invadiendo la sociedad; esta vez este humilde escritor les viene a hablar de la filosofía de la vida…
It’s time to get serious!!!
Yo creo qué la vida se basa en los deseos, aquellos que pedimos cuando casualmente vemos el reloj y marca las 11:11, o cuando caminamos durante el ocaso y vemos a la primera estrella brillar en el cielo, o cuando simplemente nos encontramos una moneda face-up en la calle.
Pero no hay que limitarse a desear y sentarnos a fregar pisos mientras esperamos que nuestra hada madrina llegue y nos cambie la vida en 360 grados como lo hizo cenicienta, no, hay también que tratar, tratar, tratar, tratar, tratar, tratar, tratar, tratar, tratar, tratar, tratar, tratar, tratar, tratar, tratar, tratar, tratar, tratar, tratar, tratar, tratar, tratar, tratar, tratar y tratar hasta que logres cumplir tu deseo y sí no funciona tanto tratamiento, pues sigue deseando con más fuerza hasta que si, llegué tu hada madrina a cantarte el Bíbidi Bábidi Bu y cumpla tu deseo.
Les contaré una historia que le pasó al amigo de un amigo:
Él quería una foto de la Luna y desde que compró su cámara siempre que había Luna llena, se sentaba en su ventana a tomarle fotos a la Luna, inexperto y sin saber usar su la cámara siempre intentaba modificando la velocidad de captura o la apertura del lente, pero siempre el resultado era el mismo:

Pero no se rindió y siguió esperando todos los meses a la Luna llena para desvelarse tomándole fotos, hasta que un día, se asomo por la ventana, vio lo brillante que estaba la Luna, tomó su cámara y la capturó.
FIN.
El único problema que tienen los deseos es que no todos pueden ser palpables como tomar una fotografía o poder viajar a NYC y caminar en boxers por Central Park (lo cual algún día haré); no, hay deseos oxymorones que son tan simplemente complejos como desear que llegue tu media naranja o que simplemente nunca se aleje de tu lado, desear poder esclarecer tus pensamientos para poder tener una perspectiva diferente, desear ser feliz o que simplemente todo el sufrimiento se vaya y estos son los deseos por los que no puedes hacer nada más que sentarte a esperar y seguir deseando con más fuerzas hasta que el Secreto haga su trabajo.





